Calcula tu desperdicio de papel

Cuando se trabaja con impresión de gran formato, existe una idea bastante extendida: cuanto más grande sea la bobina, mayor será el ahorro. Sin embargo, la experiencia de muchos años dedicándonos al sector nos dice que esto no siempre es así.

En realidad, uno de los factores más importantes a la hora de ahorrar material es el desperdicio que genera cada trabajo. Una bobina más ancha puede permitir imprimir más unidades de una sola vez, pero si las dimensiones del trabajo no se adaptan bien a ese ancho, una parte importante del material puede acabar desperdiciándose.

Por eso, para optimizar los costes de impresión no basta con preguntarse qué bobina tiene más metros o cuál tiene mayor ancho. La pregunta debería ser: ¿Qué medida de bobina permite aprovechar mejor el material para el trabajo que necesito realizar?

El verdadero ahorro está en reducir el desperdicio

Imaginemos que necesitamos imprimir una serie de pósters de unas determinadas dimensiones. Si elegimos una bobina mucho más ancha que el área necesaria para colocar los pósters, tendremos que dejar una parte del material sin utilizar en cada fila de impresión. Ese material que queda fuera del área impresa supone un desperdicio.

Y cuando hablamos de trabajos con cientos o miles de impresiones, unos centímetros de material desperdiciado en cada fila pueden convertirse en una cantidad considerable de metros de bobina. Por eso, el ahorro no depende únicamente del precio de la bobina, sino también de cuánto material conseguimos aprovechar.

En impresión de gran formato, las dimensiones del soporte tienen una relación directa con el aprovechamiento del material. Por ejemplo, un mismo póster puede distribuirse de diferentes maneras sobre una bobina. Dependiendo de su tamaño y del ancho disponible, puede ser más eficiente colocarlo en vertical o girarlo y colocarlo en horizontal.

Además, el número de pósters que caben en cada fila puede cambiar dependiendo de la orientación. Esto significa que dos bobinas diferentes pueden producir resultados muy distintos para un mismo trabajo, aunque una de ellas tenga más ancho o más metros de material.

¿Vertical u horizontal?

Una vez elegido el ancho de la bobina, hay otro factor que puede cambiar considerablemente el aprovechamiento del material: la orientación de la pieza que vamos a imprimir.

Un mismo póster puede colocarse sobre la bobina en una posición u otra. Al girarlo 90 grados, cambia la dimensión que ocupa en el ancho de la bobina y, por tanto, también puede cambiar el número de pósters que caben en cada fila. Una orientación puede permitir colocar más unidades y aprovechar mejor el ancho de la bobina, mientras que la otra puede generar una franja de material sobrante mucho mayor. Por eso, comparar ambas posibilidades antes de comenzar un trabajo puede marcar una diferencia importante en el consumo final de material.

Para facilitar esta tarea, desde Arkiplot hemos desarrollado una calculadora de aprovechamiento de bobinas que permite conocer de forma sencilla qué opción resulta más eficiente para cada trabajo. La herramienta parte de las dimensiones de lo que queremos imprimir y tiene en cuenta el plotter y las medidas de bobina disponibles.

La calculadora permite comparar las diferentes posibilidades de impresión y conocer de antemano cuál genera un menor desperdicio de material. De esta forma, no solo podemos saber cuántos pósters caben por fila, sino también qué orientación y qué ancho de bobina permiten aprovechar mejor el soporte.

Para un impresor que realiza trabajos de diferentes tamaños, analizar este aprovechamiento puede suponer una diferencia importante a lo largo del tiempo. Un pequeño desperdicio repetido en cada trabajo puede convertirse en muchos metros de material perdido al cabo del año. Por eso, antes de elegir una bobina, merece la pena hacer los números.

En Arkiplot trabajamos para ofrecer soluciones que ayuden a los profesionales de la impresión a optimizar sus procesos y sacar el máximo partido a sus equipos y materiales. Esta calculadora nace precisamente con ese objetivo: poner los datos al servicio de una decisión sencilla, para que cada trabajo pueda plantearse de la forma más eficiente posible.

Porque imprimir mejor también es saber elegir.

Prueba la calculadora de aprovechamiento de bobinas y descubre cuál es la opción más eficiente para tu próximo trabajo.

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